Hay una pequeña tiranía en las buenas cenas de vacaciones: alguien tiene que conducir de vuelta. Esa persona no brinda, no se relaja del todo y mira el reloj. En Menorca, donde las mejores mesas están repartidas por toda la isla, esa logística decide demasiadas veces dónde —y cómo— se cena.

La solución es tan sencilla como elegante: una velada con chófer. Te llevan, te esperan o te recogen a la hora que digas, y la noche es enteramente vuestra. Este servicio lo opera Menorca Bus con conductores locales, normalmente en un Mercedes Clase S para esas ocasiones en las que el detalle importa.

La libertad de no conducir de noche

Cenar bien en Menorca a veces significa cruzar la isla: del sur a Fornells por una caldereta, de Maó a Ciutadella por una mesa con criterio, de un pueblo del interior a un restaurante junto al puerto. Con chófer, la distancia deja de ser un problema y se convierte en parte del plan: el trayecto de vuelta, de noche y en silencio, es casi tan agradable como la cena.

Y, sobre todo, podéis brindar los dos. Un buen vino de la isla, sin que nadie tenga que renunciar a la copa para llevar el volante.

Detalle del piloto trasero iluminado de un Mercedes Clase S negro al anochecer.
La vuelta, de noche y sin prisa, también es parte de la velada. · Foto: Menorca Bus

Para qué momentos

  • Una cena especial: aniversario, celebración o simplemente una buena mesa que merece la noche entera.
  • Una ruta gastronómica: vinos, mariscos o alta cocina sin pensar en aparcar ni en el regreso.
  • Una noche en pareja, en la que el trayecto forme parte de la experiencia y no de la lista de preocupaciones.

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Nuestro criterio

El lujo tranquilo también es esto: que una buena cena no termine en una preocupación. Dejar el coche, brindar sin cálculos y volver mirando la isla de noche por la ventanilla es, muchas veces, el mejor recuerdo de una velada en Menorca.