Lanzarote tiene un calendario de fiestas que no está pensado para el visitante, y precisamente por eso merece la pena conocerlo. Son los días en que la isla se reúne consigo misma: pueblos enteros caminando de noche, misas al aire libre, verbenas en las plazas y barcas de vela en el puerto. Quien llega en esas fechas no asiste a un espectáculo, sino a algo que sigue siendo de quien vive aquí.

Los Dolores: la gran cita de la isla

Si hay una fiesta que explica Lanzarote es la de la Virgen de los Dolores, a la que en la isla llaman también Virgen de los Volcanes. Su ermita está en Mancha Blanca, en el municipio de Tinajo, al borde del paisaje volcánico del oeste.

La devoción nace de los volcanes. Según la tradición, cuando la lava avanzaba hacia los pueblos, los vecinos sacaron la imagen en procesión para pedir que respetara sus casas y sus tierras; la lava se detuvo, y desde entonces la isla se lo agradece cada año. La memoria de los volcanes volvió en 1824, cuando se abrió una nueva erupción cerca de Tao. Aunque la patrona oficial de Lanzarote es la Virgen de las Nieves, es la de los Dolores la que concentra la devoción popular.

La fiesta grande es a mediados de septiembre, en torno al día 15. Su momento central es la romería: miles de personas caminan desde distintos puntos de la isla hasta la ermita, muchas con la ropa tradicional, y llegan de noche a Mancha Blanca. Alrededor de la fiesta se celebra una feria de artesanía que reúne a los oficios de la isla. La fecha exacta de la romería cambia cada año, así que conviene consultar el programa del Ayuntamiento de Tinajo.

En 2024, cuando se cumplían doscientos años de aquella erupción, la imagen bajó hasta Arrecife: era apenas la tercera vez en su historia que viajaba a la capital. Da una idea de lo que esta fiesta significa.

San Ginés: Arrecife mira a su charco

En agosto, la capital celebra a su patrón, San Ginés. El centro de todo es el Charco de San Ginés, la laguna de agua de mar del casco antiguo de Arrecife, rodeada de casas bajas y barcas de pesca, que da nombre a la iglesia y a las fiestas.

Durante la segunda quincena de agosto hay verbenas, conciertos, festival folclórico, juegos para los niños y regatas de vela latina en el mar. El día grande es el 25 de agosto, con misa, procesión y fuegos sobre la playa. El calendario completo lo publica cada año el Ayuntamiento de Arrecife.

El carnaval

El carnaval de Lanzarote se concentra sobre todo en Arrecife, con desfiles, murgas y comparsas que llenan la ciudad durante días. Sus fechas cambian cada año, porque dependen del calendario de Cuaresma: suele caer entre febrero y marzo. Es la fiesta más ruidosa y la más abierta a quien viene de fuera, y también una manera de ver la ciudad desde dentro.

Cómo asistir con respeto

  • La romería es una peregrinación, no un desfile. Se puede caminar con ella, pero al paso de quien la hace y sin cortar el camino para hacer fotos.
  • En las misas y procesiones, discreción: ropa adecuada, teléfono en silencio, y la cámara en segundo plano.
  • Alojamiento y coche: en los días grandes, los alrededores de Mancha Blanca y el centro de Arrecife se llenan. Conviene llegar pronto, aparcar donde se indique y, si se puede, moverse a pie o en guagua.
  • Hora local: Canarias va una hora por detrás de la península; los programas oficiales usan la hora de las islas.

Por qué ir en esas fechas

Porque una isla se entiende mejor cuando está de fiesta para sí misma. Septiembre, además, es uno de los mejores meses para estar en Lanzarote: el agua está templada, el calor afloja y la isla recupera su ritmo. Ver la romería llegar de noche a Mancha Blanca, con el paisaje de volcanes al fondo, es entender de golpe la relación de esta gente con la tierra que pisa.

Si vas en septiembre, aprovecha para caminar por los volcanes cercanos a Mancha Blanca: Caldera Blanca a pie. Y para un domingo tranquilo, Teguise, la villa antigua.