Hay sitios en Menorca que se entienden con una sola imagen, y este es uno de ellos: una serie de terrazas excavadas en la caída vertical de un acantilado, suspendidas sobre el azul abierto del Mediterráneo, con el sol bajando despacio frente a ti. Es la Cova d’en Xoroi, una cueva natural incrustada en la pared de roca de Cala’n Porter, en la costa sur de la isla. No es una playa ni un monumento; es un balcón sobre el mar al que se baja, no al que se sube.

Está en el municipio de Alaior, dentro de la urbanización de Cala’n Porter, y lleva más de medio siglo siendo uno de los lugares más reconocibles de Menorca. De día funciona como bar y café con vistas; de noche se transforma en sala de copas y discoteca, con la música rebotando entre la roca y el agua. Pero lo que de verdad ha hecho famosa a la cueva es algo más sencillo y más difícil de mejorar: aquí se viene a ver caer el sol.

Esta es una guía con calma de la Cova d’en Xoroi: qué es exactamente, por qué su atardecer se ha convertido en un clásico de la isla y qué hay de cierto —y de leyenda— en la historia que le da nombre.

Lo esencial

  • Dónde: en la urbanización de Cala’n Porter, costa sur de Menorca, municipio de Alaior.
  • Qué es: una cueva natural abierta en la caída vertical de un acantilado sobre el Mediterráneo, convertida en local.
  • Desde cuándo: se transformó en local en junio de 1964, de la mano de cuatro empresarios; cumplió 50 años en 2014.
  • Cómo funciona: bar y café de día, sala de copas / discoteca de noche, con varias terrazas y miradores a distintas alturas y “ventanas” naturales en la roca.
  • El reclamo: sus atardeceres, el sundowner más icónico de la isla; en días claros se llega a ver Mallorca.
  • Cuándo: es un negocio privado con entrada de pago y horarios estacionales; consulta tarifa y horario actualizados antes de ir.

¿Qué es exactamente la Cova d’en Xoroi?

Conviene aclararlo, porque el nombre lleva a engaño: la Cova d’en Xoroi no es una cueva que se visite como yacimiento, ni un sitio que se vea desde fuera. Es una cavidad natural abierta en el propio acantilado, a media altura entre el borde superior y el mar, que con los años se ha acondicionado como local. Se entra desde arriba y se desciende hacia el interior de la roca, donde se encadenan distintos espacios, terrazas y miradores a varias alturas, algunos asomados al vacío a través de “ventanas” naturales abiertas en la piedra.

Esa es su rareza y su gracia: no estás mirando el acantilado, estás dentro de él. El mar queda literalmente bajo tus pies, y la sensación de altura es parte de la experiencia. Por eso funciona tanto de día, cuando se aprovecha como café con vistas, como de noche, cuando la cueva se convierte en una de las salas de copas con más carácter del Mediterráneo.

El atardecer: por qué es el momento estrella

Si hay un motivo por el que la mayoría de la gente baja a la Cova d’en Xoroi, es este. La cueva mira al sur y al oeste abierto, sin nada que interrumpa la línea del horizonte, de modo que el sol cae directamente sobre el agua frente a las terrazas. Es el sundowner —la copa al atardecer— más icónico de la isla, y no es una etiqueta de marketing: la combinación de la altura, la roca dorada y el mar encendiéndose es difícil de igualar en otro punto de Menorca.

En días especialmente claros, además, el horizonte regala un extra: se distingue la silueta de Mallorca recortada a lo lejos. Si quieres entender mejor por qué la luz de la isla al caer la tarde tiene esta fama, merece la pena leer nuestra guía sobre los mejores atardeceres de Menorca, donde la Cova ocupa, como es lógico, un lugar de honor.

atardecer dorado sobre el mar Mediterráneo desde un acantilado de Menorca, con el sol bajando hacia el horizonte
El atardecer es la gran experiencia de la Cova d'en Xoroi: el sol cae directo sobre el mar, frente a las terrazas colgadas del acantilado. · Foto: Adobe Stock

La leyenda del moro Xoroi

El nombre de la cueva viene de una leyenda —y conviene tomarla como tal, no como historia documentada—. Cuenta la tradición que en esta cavidad vivió escondido un náufrago o morisco al que llamaron Xoroi. Según el relato, bajaba a hurtadillas a Alaior y un día raptó a una joven del pueblo, a la que tuvo viviendo con él en la cueva durante años.

El final de la historia llega con una nevada, episodio rarísimo en Menorca: la nieve delató sus huellas en el camino y los vecinos siguieron el rastro hasta la cueva, descubriendo el escondite. Acorralado, Xoroi se habría arrojado al mar desde el acantilado. Es una de esas leyendas que mezclan piratería, frontera y paisaje, muy del Mediterráneo, y que explica por qué un local moderno conserva un nombre tan evocador. Pero insistimos: es leyenda, no crónica. Su valor está en lo que cuenta del lugar, no en su veracidad.

¿Día o noche? Dos lugares en uno

La Cova d’en Xoroi cambia por completo según la hora. De día es un café-bar tranquilo donde el atractivo son las vistas y la calma de sentarse a media altura sobre el mar; es el momento más sereno y el que mejor encaja con el espíritu de un viaje sin prisa. Al atardecer llega el momento estelar, con la copa frente al sol cayendo. Y de noche la cueva se transforma en sala de copas y discoteca, con un ambiente muy distinto, más festivo y animado.

Saber qué versión buscas evita malentendidos: no es lo mismo bajar a media tarde a tomar algo mirando el horizonte que venir de noche a la parte de fiesta. Las dos experiencias conviven en el mismo espacio, pero responden a planes opuestos.

¿Cómo visitarla? (entrada, horarios y cautelas)

Aquí toca ser claro: la Cova d’en Xoroi es un negocio privado con entrada de pago y horarios estacionales que cambian según la época del año y el tipo de sesión (día, atardecer o noche). Por eso no damos cifras: lo sensato es consultar la tarifa y el horario actualizados directamente antes de planificar la visita, porque varían entre la temporada alta y el resto del año.

Está en la urbanización de Cala’n Porter, en el término municipal de Alaior —no en Maó, como a veces se cree—. El acceso es a pie desde la zona alta de la urbanización, y desde allí se desciende hacia el interior de la cueva. Como en todos los miradores de moda de la isla, el atardecer concentra a mucha gente, así que llegar con margen ayuda a disfrutarlo con calma.

Qué hay cerca: Alaior y el sur

La Cova está en el municipio de Alaior, uno de los pueblos del interior con más personalidad de la isla, conocido por su tradición de queso y calzado. Combinar la visita a la cueva con una mañana en el pueblo es una forma redonda de entender esta parte de Menorca: el contraste entre el interior trabajador y la costa sur de acantilados. Lo contamos en nuestra guía de Alaior, queso y calzado.

Nuestro criterio

La Cova d’en Xoroi es uno de esos lugares que merecen la fama, siempre que se elija bien el momento. Nuestra recomendación de lujo tranquilo es clara: ve de día o al atardecer, no de madrugada. La gran experiencia no es la fiesta nocturna —que existe y tiene su público—, sino sentarse a media altura sobre el mar, con la copa en la mano, viendo cómo el sol se hunde frente al acantilado y, si hay suerte, recortando Mallorca en el horizonte.

Es un sitio para llegar con tiempo, dejar que el lugar haga su efecto y no salir corriendo. Confirma antes la tarifa y el horario, sube con calma y quédate hasta que se apague la luz. Lo demás —la roca, el mar y la leyenda— ya estaba aquí mucho antes de 1964, y seguirá estándolo después.