La cocina de Tenerife no se entiende mirando cartas, sino mirando el terreno. Una isla volcánica, con laderas en terrazas, agua escasa y un océano que no siempre deja salir a pescar, aprendió a cocinar con pocas cosas y a cuidarlas mucho. Lo que hoy parece rústico es, en realidad, una despensa muy afinada.
Esta no es una lista de restaurantes. Es lo que conviene saber para pedir bien en cualquier mesa de la isla.
Lo esencial
- Papas antiguas: variedades tradicionales de las islas, con Denominación de Origen Protegida registrada por la Unión Europea en 2012.
- Dos mojos: el rojo (o picón), con pimienta y ajo; el verde, con perejil o cilantro.
- Gofio: harina de cereal tostado, el pan de los canarios durante siglos.
- Queso de cabra: la isla tiene queserías pequeñas y premiadas, sobre todo en las medianías.
- Pescado del día: el que haya, no el que figure en la carta todo el año.
Las papas, que aquí son otra cosa
Las llamadas papas antiguas de Canarias son las variedades que llegaron a las islas hace siglos y que los agricultores han seguido sembrando con semilla obtenida en la propia zona. La Unión Europea las protege como Denominación de Origen Protegida desde 2012, y la protección cubre más de una veintena de variedades: pequeñas, de piel oscura o rojiza, con una carne que no se parece a la de la patata de supermercado.
La forma clásica de comerlas son las papas arrugadas: cocidas con piel en agua muy salada hasta que el agua se evapora y la piel se arruga y blanquea de sal. Se comen enteras, con piel, y mojadas en mojo. Si en una mesa te las sirven peladas o con patatas de otra variedad, ya sabes algo del sitio.
Los dos mojos
El mojo rojo o picón se hace con aceite, vinagre, ajo, sal y pimienta o pimiento rojo; según la casa pica poco o bastante. El mojo verde cambia el pimiento por perejil o cilantro y suele acompañar al pescado. No son salsas de decoración: cada familia tiene su proporción y la defiende.
El gofio
El gofio es harina de cereal tostado (millo, trigo o mezcla) y fue durante siglos la base de la alimentación en las islas. Hoy aparece en el escaldón, gofio escaldado con caldo hasta formar una pasta que se come con cebolla cruda, y también en postres. Pídelo al menos una vez: explica mejor que cualquier museo cómo se comía aquí cuando no había de todo.
El queso de cabra
Tenerife es tierra de cabras y de queserías pequeñas. En el Concurso Insular de Quesos de 2023 se presentaron 69 quesos de 26 queserías, y ganó un queso de cabra de Benijos, en La Orotava. En los World Cheese Awards de 2024, los quesos de Tenerife se llevaron trece medallas. Frescos, semicurados o ahumados, son un buen principio para cualquier comida, con un poco de mojo rojo encima.
El pescado
En la costa manda el pescado del día, a la plancha, con papas arrugadas y mojo verde. La norma es sencilla: pregunta qué ha entrado hoy y déjate guiar. Un sitio que tiene siempre el mismo pescado, todo el año y en todas las cantidades, no está mirando al mar.
Dónde buscarlo
La cocina de la isla vive mejor en el norte y en las medianías que en los grandes núcleos turísticos del sur. Allí están también los guachinches, la institución más tinerfeña, y las viñas de los vinos de Tenerife, que acompañan todo lo anterior con naturalidad.
Y cuando la isla se pone seria, la alta cocina recoge este mismo producto con otra técnica: lo contamos en las estrellas Michelin de Tenerife.
Nuestro criterio
El lujo, aquí, es comer lo que la isla sabe hacer: una papa con nombre propio, un mojo hecho en casa, un queso de una quesería que se puede visitar. No hace falta más. Lo difícil es no conformarse con menos.