En medio del puerto de Maó, a unos pocos minutos de barca de los muelles, hay una isla baja y alargada que la mayoría de los visitantes ve de lejos sin saber muy bien qué es. Se llama Illa del Rei, y pocos lugares de Menorca concentran tanta historia en tan poco terreno. Tres capas distintas, separadas por siglos, conviven sobre la misma roca: una basílica paleocristiana, un hospital militar y una galería de arte contemporáneo de alcance internacional.

No es un islote cualquiera. Aquí, según la tradición, desembarcó en 1287 el rey Alfonso III para iniciar la conquista cristiana de la isla, y de ahí le viene el nombre. Siglos después, los británicos lo eligieron para levantar su gran hospital militar, y por eso también se le conoce como isla del Hospital. Y desde 2021, restaurada y abierta de nuevo, acoge la sede menorquina de la galería Hauser & Wirth. Tres vidas en un mismo lugar.

Esta es una guía con calma de la Illa del Rei: qué se acumula en ella, cómo leer sus capas sin confundirlas y por qué merece la pena el corto trayecto en barca desde Maó.

Lo esencial

  • Dónde: un islote en medio del puerto natural de Maó, una de las dársenas más largas del Mediterráneo.
  • Tres capas de historia: una basílica paleocristiana del siglo VI, un hospital militar británico y, desde 2021, la galería Hauser & Wirth Menorca.
  • El nombre: toma su nombre del rey Alfonso III, que desembarcó aquí en 1287 para iniciar la conquista cristiana de Menorca.
  • El hospital: funcionó como hospital militar británico desde 1711 y estuvo en uso hasta los años 60 del siglo XX.
  • Reconocimiento: declarada Monumento Histórico-Artístico nacional en 1979.
  • Cómo llegar: en barca desde Maó, con horarios concretos (consulta tarifa y horario actualizados antes de ir).

¿De dónde viene el nombre “Illa del Rei”?

El nombre apunta directamente a un momento fundacional de la Menorca cristiana. La tradición sitúa aquí el desembarco del rey Alfonso III en 1287, cuando inició la conquista de la isla, hasta entonces bajo dominio musulmán. De aquel episodio quedó el nombre con el que se la conoce hoy: la isla del rey.

Conviene saber que el mismo islote ha tenido más de una identidad. Por su uso posterior como hospital, también se le llama isla del Hospital, y ambos nombres se usan de forma intercambiable. Lo importante es no perderse entre las islas del propio puerto, que son varias y se confunden con facilidad (volveremos a ello).

La basílica del siglo VI: la capa más antigua

Bajo la historia militar y la artística late algo mucho más antiguo. La Illa del Rei conserva una basílica paleocristiana del siglo VI, uno de los testimonios más valiosos del primer cristianismo en Menorca. Sus restos se descubrieron en 1888, y la excavación sistemática no empezó hasta 1964.

Lo que sale a la luz es notable: la basílica conserva mosaicos de tradición sirio-africana —un detalle que habla de las conexiones mediterráneas de la isla en aquellos siglos— y una piscina bautismal de planta circular. Es un recordatorio de que Menorca fue, mucho antes que destino de verano, un cruce de rutas y de culturas en el corazón del Mediterráneo. Quien se acerque a la isla con la cabeza solo en el arte contemporáneo se llevará la sorpresa de pisar, a pocos metros, un suelo de hace mil quinientos años.

El hospital militar: por qué le llaman “isla del Hospital”

La capa más reconocible desde la barca es el gran edificio del hospital militar, que ocupa buena parte del islote. Lo levantaron los británicos a partir de 1711, durante su primera dominación de Menorca, aprovechando la posición aislada y a la vez resguardada de la isla en el centro del puerto: un lugar ideal para atender a los heridos y enfermos de la flota lejos del contagio de la población.

El hospital tuvo una vida larguísima. Pasó por las distintas administraciones que se sucedieron en la isla y siguió en uso hasta los años 60 del siglo XX, ya bien entrada la época contemporánea. Después llegó el abandono y la ruina, hasta que una asociación de voluntarios emprendió su recuperación. Ese esfuerzo de restauración es, en buena medida, lo que ha permitido que hoy la isla vuelva a estar viva y abierta a los visitantes. En 1979 fue declarada Monumento Histórico-Artístico nacional, un reconocimiento al valor del conjunto.

El puerto natural de Maó visto desde el agua, con sus muelles y casas escalonadas, en el este de Menorca.
El puerto natural de Maó, uno de los mayores del Mediterráneo: en su centro se alza la Illa del Rei. · Foto: Adobe Stock

Hauser & Wirth Menorca: la tercera vida de la isla

La capa más reciente llegó en 2021, cuando la galería internacional Hauser & Wirth abrió su sede menorquina en los edificios restaurados de la isla. Fue un acontecimiento que situó a Menorca en el mapa del arte contemporáneo de forma poco habitual para una isla de este tamaño: una galería de primer nivel instalada en un antiguo hospital militar, en medio de un puerto.

El conjunto se completa con un jardín diseñado por el paisajista Piet Oudolf, una de las figuras más reconocidas del paisajismo contemporáneo, que dialoga con la luz y la vegetación mediterráneas. La combinación —arte, arquitectura histórica y jardín— es lo que hace de la visita algo más que ver una exposición.

Para las exposiciones concretas, las obras en cartel, los horarios y las condiciones de entrada, lo más fiable es consultar directamente la web de Hauser & Wirth Menorca, ya que la programación cambia a lo largo del año. Aquí preferimos no anticipar detalles que pueden quedar desfasados.

No confundir: la Illa del Rei no es el Lazareto

Un aviso útil, porque el puerto de Maó tiene más de un islote y es fácil mezclarlos. La Illa del Rei no debe confundirse con la Illa del Llatzeret (el Lazareto), otro islote del mismo puerto que funcionó como lazareto de cuarentena: el lugar donde se aislaba a tripulaciones y mercancías para evitar la entrada de epidemias.

Son dos islas distintas, con dos funciones históricas distintas, aunque ambas hablen del papel del puerto de Maó como gran puerta marítima del Mediterráneo. Si reservas una visita, asegúrate de a cuál de las dos vas.

¿Cómo se visita y qué hay alrededor?

A la Illa del Rei se llega en barca desde Maó, con horarios concretos según la temporada; conviene consultar tarifa y horario actualizados antes de ir, porque el acceso no es continuo durante todo el día ni todo el año. El trayecto es corto y forma parte del atractivo: ver acercarse el hospital desde el agua es la mejor introducción a la isla.

Tiene todo el sentido encadenar la visita con el resto del puerto. A un paso queda Maó y su puerto, una de las dársenas naturales más largas y profundas del Mediterráneo, alrededor de la cual gira esta esquina de la isla. Y en la bocana, vigilando la entrada, se alza la fortaleza de La Mola, otra de las grandes piezas militares del puerto. Recorrer los tres es seguir el hilo de la historia menorquina desde el mar.

Nuestro criterio

La Illa del Rei es, probablemente, el mejor resumen posible de Menorca en un solo lugar: una isla pequeña donde se tocan el primer cristianismo, la huella británica y el arte de hoy, sin que ninguna capa borre a las anteriores. No es un destino de playa ni de prisas; es un lugar para leer despacio, con la basílica, el hospital y el jardín como tres lecciones sobre lo que ha sido este puerto a lo largo de los siglos.

Si solo tienes una mañana en Maó y dudas, esta es nuestra recomendación: embarca hacia la isla. Verifica antes el horario, sube a la barca y deja que el puerto se abra a tu espalda. Pocas excursiones tan cortas dan tanto.