Si Menorca tuviera un sabor, sería el de su queso Mahón-Menorca, amparado por Denominación de Origen Protegida. De pasta prensada y leche de vaca, se reconoce por su forma cuadrada y su corteza anaranjada (frotada tradicionalmente con aceite y pimentón).

Del tierno al añejo

  • Tierno: suave y mantecoso, ideal para empezar.
  • Semicurado: el equilibrio perfecto, el más versátil.
  • Curado y añejo: intenso, salino, con cristalitos; para disfrutar despacio con un buen vino de la tierra.

Dónde disfrutarlo

Búscalo en los mercados y queserías de la isla, y en cualquier buena mesa menorquina. Un trozo de añejo, pan y vista al mar: pocos lujos tan sencillos y tan de aquí.