Hay islas que se miran desde un mirador. Gran Canaria, en su costa suroeste, se mira desde el agua. Entre Puerto Rico y Puerto de Mogán la tierra cae al mar en acantilados y barrancos que solo se abren a quien llega por mar. Y frente a esa línea de costa viven, todo el año, animales que en otras costas solo se ven de paso.

Lo esencial

  • Dónde: la costa suroeste, con salidas sobre todo desde Puerto Rico y Puerto de Mogán.
  • Qué se ve: calderones y delfines mulares residentes; cachalotes, de forma estacional.
  • Sin garantías: ningún operador serio promete el avistamiento.
  • Regla de oro: solo barcos autorizados para la observación de cetáceos, sin persecuciones.
  • Protección: la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria incluye una amplia franja marina en este suroeste.

Una costa que se entiende desde el barco

Desde la carretera, el suroeste es una sucesión de barrancos y urbanizaciones. Desde el agua, cambia: se ve la escala de los acantilados, las calas a las que no llega ningún camino y el color del mar sobre los fondos. Una salida de pocas horas en un barco pequeño basta para entender por qué esta parte de la isla está dentro de la Reserva de la Biosfera, que aquí se extiende mar adentro.

Los que viven aquí

Los protagonistas son los calderones, oscuros, de cabeza redondeada, que se mueven en grupos familiares, y los delfines mulares, que en estas aguas son vecinos y no visitantes. En algunas épocas del año aparecen también cachalotes. Que se vean o no depende del mar y de ellos: por eso el operador que garantiza el avistamiento ya te está diciendo algo de cómo trabaja.

Cómo se hace bien

La observación de cetáceos en España está regulada por el Real Decreto 1727/2007, de medidas de protección de los cetáceos, que fija normas de conducta para cualquier barco que se acerque a ellos; las empresas que ofrecen salidas de avistamiento necesitan, además, autorización administrativa, y en Canarias se inspecciona y se sanciona a quien opera sin ella. Lo que se traduce, para el viajero, en tres criterios sencillos:

  1. Pregunta por la autorización antes de reservar. Un operador en regla la enseña sin problema.
  2. Prefiere barco privado o grupo pequeño. Menos ruido a bordo, menos motor en el agua y una salida a tu ritmo.
  3. Acepta las reglas del encuentro: el barco se acerca despacio, no corta el paso de los animales, no los rodea y se aparta cuando ellos se van. Si el patrón persigue, el mal día es de ellos.

Si sales con tu propio barco, aplica lo mismo y infórmate antes de la normativa vigente.

Desde dónde salir

Puerto de Mogán es el punto de partida con más carácter, y si vienes con barco propio o de chárter, la guía para llegar a tu barco en Gran Canaria recorre sus puertos deportivos. Para dormir cerca del mar y salir temprano, mira nuestras casas del lujo tranquilo.

Nuestro criterio

El lujo de esta salida no está en el barco, sino en el silencio que se hace cuando el motor se para y aparece un grupo de calderones respirando a pocos metros. Para que eso siga pasando, el visitante tiene que elegir bien: operadores autorizados, grupos pequeños y ninguna prisa. Si un día no aparecen, la costa sigue mereciendo la mañana.

Datos de octubre de 2026. Especies y puntos de salida según operadores locales; la normativa de observación de cetáceos puede cambiar. Confirma la autorización del operador antes de reservar.