Es la imagen de Ibiza que todo el mundo tiene en la cabeza: un islote de piedra de casi cuatrocientos metros que se levanta del mar frente a la costa suroeste, con el sol cayendo detrás. Durante años, la manera de verlo fue asomarse al acantilado de enfrente, junto a la Torre des Savinar, y bajar después a la vieja cantera que Instagram rebautizó como «Atlantis».

Eso se ha terminado. Y casi ninguna guía lo ha contado.

Lo esencial

  • Desde febrero de 2025, los propietarios de las fincas de Cap Blanc y es Savinar prohíben el paso de personas al mirador de es Vedrà y a la Torre des Savinar, y cerraron con piedras los aparcamientos.
  • Sa Pedrera («Atlantis») queda detrás de esas fincas: no es un plan, y un rescate por imprudencia se paga.
  • Es Vedrà sigue viéndose, y muy bien, desde la playa de Cala d’Hort y, sobre todo, desde el mar al atardecer.
  • Es Vedrà tiene dueños. Es una reserva natural de propiedad privada y no se desembarca sin permiso.

Qué se cerró, y por qué

El 20 de febrero de 2025 los propietarios de los terrenos de Cap Blanc y es Savinar cortaron el acceso: bloquearon los aparcamientos con tierra y grandes piedras y prohibieron el paso a pie al mirador y a la torre. Lo hicieron, según contó la prensa local, para frenar lo que el sitio se había convertido: aglomeraciones cada atardecer, venta ambulante, basura y daños en el monte.

Año y medio después, en agosto de 2026, el acceso peatonal al mirador seguía descrito como restringido, y el aparcamiento de referencia de la zona, el de Cala d’Hort, había pasado buena parte de la temporada cerrado.

Sa Pedrera, el famoso «Atlantis», es una antigua cantera de arenisca al pie de ese acantilado; según recoge la prensa local, de ella salió piedra para las murallas de Dalt Vila. Se llega atravesando las fincas cerradas y bajando por un terreno que no perdona. Además, el Consell d’Eivissa cobra los rescates por imprudencia: en 2025 abrió tres expedientes, uno en sa Pedrera, y un rescate de cuatro o cinco horas con cuatro bomberos puede superar los 500 euros por persona. No es una aventura; es un error caro.

Dónde verlo ahora

1. Desde la playa de Cala d’Hort. Queda justo enfrente del islote, y desde la arena es Vedrà ocupa todo el horizonte. El problema de este verano ha sido aparcar: el 23 de junio de 2026 el Ajuntament de Sant Josep pactó con la propiedad dos aparcamientos gratuitos junto al cruce hacia Cala Vedella. Como la situación ha cambiado varias veces en pocos meses, compruébala antes de ir.

2. Desde el mar, al atardecer. Es la manera buena, y siempre lo ha sido. Desde un barco, es Vedrà se ve de frente, con la luz de poniente encendiéndolo y sin nadie alrededor. No se desembarca: se fondea sobre arena o en boya, nunca sobre posidonia, que en Baleares está protegida por el Decreto 25/2018. En Ibiza desde el agua explicamos por qué el lujo de esta isla está en el mar.

Vista aérea de un yate que navega hacia es Vedrà y es Vedranell, dejando una estela blanca sobre el mar azul.
Desde el agua, es Vedrà se ve de frente y sin nadie alrededor. ·

3. Desde tu propia terraza. Parece una broma, pero es la conclusión práctica: en la costa de Sant Josep, quien duerme cerca no tiene que aparcar al ponerse el sol. Las casas que recomendamos están en nuestra guía de hoteles de lujo tranquilo en Ibiza.

De quién es es Vedrà

Aquí está lo que casi nadie sabe: es Vedrà es de propiedad privada. En 2016, cuando el Govern balear ordenó retirar las cabras asilvestradas que se estaban comiendo su vegetación, sus propios documentos hablaban de «los propietarios del islote», que negaron ser los dueños de las cabras. Según la prensa local, son familias de Sant Josep.

A la vez, es un espacio protegido: forma parte de las Reservas Naturales des Vedrà, es Vedranell i els Illots de Ponent. En sus 62,94 hectáreas hay 166 especies de plantas, doce de ellas endémicas. Por eso no se desembarca sin permiso.

Y una curiosidad más: Cala d’Hort llegó a tener parque natural en 2002, pero la parte terrestre se le retiró al año siguiente, según la Enciclopèdia d’Eivissa i Formentera. Hoy la protección se limita a los islotes y a su mar.

Si lo que te intriga es la leyenda de las brújulas que se vuelven locas frente al islote, la desmontamos en ¿es verdad que es Vedrà vuelve locas a las brújulas?.

Nuestro criterio

El cierre del mirador ha sido, en el fondo, una buena noticia disfrazada. El acantilado se había convertido en un aparcamiento con vistas, y a las ocho de la tarde de un día de agosto lo que se veía desde allí no era es Vedrà: era gente.

La mejor forma de mirarlo sigue intacta, y siempre fue la misma: desde el agua, con el sol detrás y en silencio. Es más cara que aparcar en el arcén. También es incomparablemente mejor.

Para el resto de la costa oeste, a la hora buena, está las calas de poniente de Ibiza. Y para todas las postales de la isla, las postales de Ibiza, a la hora en que vuelven a estar tranquilas.

Accesos comprobados el 22 de septiembre de 2026 en la prensa local (Noudiari, Periódico de Ibiza), el Govern balear y el Consell d’Eivissa. La situación del mirador y de los aparcamientos ha cambiado varias veces desde 2025: compruébala antes de ir.