La mayoría de las cosas que se cuentan de Tenerife empiezan en 1496, cuando termina la conquista castellana. Candelaria es de los pocos sitios de la isla donde la historia empieza antes, y donde las dos mitades —la guanche y la que vino después— comparten la misma plaza.
La Patrona de Canarias
En Candelaria, en la costa este de la isla, al sur de Santa Cruz, está la basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, la Virgen que es Patrona de Canarias. Es el principal templo religioso del archipiélago y uno de los lugares más visitados de Tenerife.
Según la tradición, la imagen la encontraron dos pastores guanches antes de la llegada de los castellanos. Las fuentes no se ponen de acuerdo en el año, así que no lo damos; lo que importa es lo que cuenta la historia: que la devoción mariana de Canarias tiene un origen que los propios canarios sitúan en el mundo aborigen, no en el de los conquistadores. Es un relato de tradición, no un hecho documentado, y así conviene leerlo.
La basílica actual es moderna: su construcción empezó en 1949 y se terminó a finales de los años cincuenta. Lo que la hace especial no es la arquitectura, sino lo que significa para quien entra.
La plaza y los nueve menceyes
Frente a la basílica se abre la plaza de la Patrona de Canarias, inaugurada en 1959, amplia y abierta al mar. Junto al paseo se alzan nueve estatuas de bronce: los menceyes, los reyes de los nueve menceyatos en que se dividía Tenerife cuando llegaron los castellanos.
Las esculturas actuales son obra de José Abad y se inauguraron en 1993. Sustituyeron a unas anteriores de piedra volcánica, que se trasladaron a otra avenida del pueblo. El conjunto dice mucho por sí solo: es un homenaje a quienes gobernaban la isla antes de 1496, puesto en el mismo espacio que la devoción que vino con la conquista.
Pararse delante de ellos con el mar a un lado, en una mañana sin gente, es una de las formas más serenas de entender Tenerife.
Cuándo ir
Hay dos fechas grandes. El 2 de febrero, día de la Candelaria, y, sobre todo, el 15 de agosto, la gran fiesta de la Patrona. La víspera, la noche del 14 al 15 de agosto, miles de personas peregrinan a pie desde distintos puntos de la isla hasta la basílica. Es una de las tradiciones más vivas de Canarias y forma parte de las fiestas de Tenerife que merecen conocerse, pero no es momento de calma: es de multitud y devoción.
Para ver Candelaria como la describimos aquí, hay que venir cualquier otro día, mejor entre semana y a primera hora. La plaza está entonces casi en silencio, con el sonido del mar y poco más.
Cómo visitarla con respeto
La basílica es un templo en uso: hay misas y fieles rezando. Se entra en silencio, con ropa adecuada, y se evitan las fotos durante los oficios. Los horarios de apertura pueden cambiar, así que conviene consultarlos antes de ir (datos de octubre de 2026).
Cómo llegar
Candelaria está en la costa este, a poca distancia de Santa Cruz por la autopista del sur. En coche es lo más cómodo; también llegan guaguas de TITSA, cuyos horarios conviene revisar en su web o aplicación.
Para seguir
La Tenerife que vino después de los menceyes se entiende caminando por La Laguna, la ciudad sin murallas, fundada tras la conquista. Y para ver cómo la isla ha convivido con su propia geografía, Garachico, el puerto que perdió el volcán.
Nuestro criterio
Las fechas de la basílica, la plaza y las esculturas proceden de fuentes públicas y guías oficiales de turismo de la isla. La fecha del hallazgo de la imagen varía según las fuentes y pertenece a la tradición, por eso no la damos como dato.