Formentera tiene fama de ser solo mar: arena blanca, agua imposible y nada más. Es una fama injusta. La más pequeña de las cuatro grandes islas de Baleares guarda, a pocos minutos de sus playas, algunas de las historias más raras del archipiélago. Casi nadie se detiene a verlas, y por eso están en calma.

Lo esencial

  • Can Blai: un fuerte romano que, según un estudio de 2024, nunca se terminó por una guerra entre emperadores.
  • Ca na Costa: el megalito más antiguo de Baleares, según el Consell, hacia el 2000 antes de Cristo.
  • Camí de sa Pujada: el «camino romano» de la Mola, que no es romano.
  • Cala en Baster: una cala donde los pescadores guardan las barcas en cuevas.
  • La posidonia de «100.000 años»: sus descubridores nunca lo afirmaron.
  • Cielo: Formentera es Destino Starlight desde 2023.

Can Blai: el fuerte que dejó a medias una guerra de emperadores

Entre el kilómetro 9 y el 10 de la carretera de la Mola, antes de llegar a es Caló, hay un recinto de piedra de planta cuadrada con cuatro torres. Es el Castellum de Can Blai, un fortín tardorromano de finales del siglo III o principios del IV, Bien de Interés Cultural desde 1994. Se puede visitar, y casi siempre se visita a solas.

Lo fascinante es por qué es como es. Un libro publicado en 2024 por el Museu Arqueològic d’Eivissa i Formentera concluye que el fuerte nunca se terminó. Según ese estudio, se levantó en plena guerra civil entre Constantino y Majencio, a principios del siglo IV, y cuando Majencio murió en el puente Milvio la obra, sencillamente, se abandonó. Eso explica algo que durante décadas fue un misterio: por qué las excavaciones de 1979 no encontraron ni monedas ni ajuar. Nadie llegó a vivir en él.

Ca na Costa: el megalito más antiguo de Baleares

Entre es Pujols y el Estany Pudent hay un círculo de losas de piedra que parece poca cosa desde la carretera. Es Ca na Costa, un sepulcro megalítico descubierto en 1974 y utilizado entre el 2000 y el 1600 antes de Cristo. Guardaba los restos de ocho personas y quince botones de hueso. Según el Consell de Formentera, es el megalito más antiguo de las Illes Balears: más que cualquiera de Menorca o de Mallorca, que tienen fama de ser las islas de la prehistoria.

Vista aérea del sepulcro megalítico de Ca na Costa: un círculo de losas de piedra rodeado por un vallado de protección.
Ca na Costa, visto desde el aire: el círculo de losas del sepulcro megalítico, entre es Pujols y el Estany Pudent. ·

Es Bien de Interés Cultural desde 1994. Hasta su hallazgo, de hecho, se creía que Formentera no había estado habitada en la prehistoria.

El Camí de sa Pujada: el «camino romano» que no es romano

Para subir a la Mola a pie existe un camino antiguo que casi todo el mundo llama Camí Romà. Es el Camí de sa Pujada, la ruta verde 25: sale de es Caló, sube hasta el mirador de la Mola y sigue hasta el Pilar. Son unos 4 kilómetros y 80 minutos, con dificultad alta, y las mejores vistas de la isla sobre el Racó de sa Pujada.

Lo de romano es un apodo. La web oficial de turismo de Formentera lo describe como el camino histórico que se usaba antes de la carretera de principios del siglo XX, sin atribuirle origen romano. Es Bien de Interés Cultural desde 1993. Su verdadero valor no necesita leyenda: subir a pie, temprano, y ver aparecer la isla entera debajo.

Cala en Baster: donde las barcas duermen en cuevas

En la costa de Tramuntana, a unos tres kilómetros de Sant Ferran, Cala en Baster es una cala pequeña, sin servicios, donde los pescadores guardan sus barcas dentro de cuevas excavadas en la roca, con rampas de madera para bajarlas al agua. Es la imagen que abre este artículo.

Se llega por la ruta que une Sant Ferran, Cala en Baster y la playa de Migjorn: unos 4,2 kilómetros, fácil. Un consejo de prudencia: la pared de marés es blanda; no te pongas debajo.

Es Caló de Sant Agustí: los varaderos que son patrimonio

En el extremo de la costa norte, al pie de la Mola, es Caló es un puerto natural diminuto cuyos varaderos de madera son Bien de Interés Cultural desde 2002. Es el punto de partida del Camí de sa Pujada y uno de los rincones más tranquilos de la isla al final de la tarde.

La posidonia de «100.000 años»: lo que de verdad dice el estudio

Seguramente lo has leído: «el ser vivo más antiguo del planeta está en Formentera». El titular sale de un estudio publicado en 2012 en la revista PLoS ONE por Sophie Arnaud-Haond, Carlos Duarte y otros investigadores, que encontró clones de posidonia de hasta 15 kilómetros de extensión en aguas de las Pitiusas.

El estudio calculó que algunos de esos clones podrían tener, como mínimo, entre 80.000 y 200.000 años. Pero sus propios autores escribieron a continuación que lo consideraban un escenario improbable: durante la última glaciación el mar estaba unos cien metros más bajo, y esos fondos eran tierra firme. Lo que sí sostienen es que son clones de cientos a miles de años. El «organismo vivo más antiguo» nació en la nota de prensa, no en el artículo científico.

Nada de eso le quita valor. Las praderas de posidonia de las Pitiusas son Patrimonio Mundial desde 1999 y el Decreto 25/2018 prohíbe fondear sobre ellas. Si vas en barco, en arena o en boya.

Dos mitos más: Dylan y Verne

Bob Dylan nunca vivió en un molino de la Mola, o al menos no hay ninguna prueba de ello: ni fotos ni documentos, solo testimonios. Sus biografías lo sitúan en Estados Unidos en 1967.

Julio Verne, en cambio, tiene monumento junto al faro de la Mola sin haber pisado nunca la isla. Se lo ganó por mencionarla en su novela Héctor Servadac (1877).

Vista aérea del faro de la Mola sobre el acantilado del extremo este de Formentera, con el mar azul oscuro al pie.
El faro de la Mola, al borde del acantilado del extremo este de Formentera. ·

Y el cielo: Destino Starlight

Desde 2023 Formentera es Destino Turístico Starlight, con puntos oficiales de observación en los faros de la Mola y de Barbaria, Caló des Mort, Punta Prima, Punta Rasa y Can Marroig. Sin grandes núcleos de luz, el cielo de invierno es especialmente nítido. Una observación guiada es la mejor manera de entenderlo.

Cuando la calma se compra

Esta es la Formentera que se disfruta despacio, y el mejor sitio para dormir es el que la tiene cerca: es Caló y la Mola, el lado rural y tranquilo de la isla, con el Camí de sa Pujada, el faro al amanecer y el mercado artesanal del Pilar los miércoles y domingos de mayo a octubre.

Para las playas famosas, a la hora buena, está Formentera antes de las once. Para la mesa, comer en Formentera. Y para verla sin nadie, Formentera en invierno.

Nuestro criterio

Hay islas que se explican solas desde la playa. Formentera no: su mejor historia está en un recinto de piedra que nadie terminó, en un círculo de losas de cuatro mil años y en unas barcas que duermen dentro de la roca.

Ninguno de estos sitios tiene cola. Es, probablemente, el lujo más fácil de encontrar en toda la isla.

Datos comprobados el 22 de septiembre de 2026 en el Consell de Formentera, la web oficial de turismo de Formentera, el Govern balear y el estudio original de PLoS ONE (2012). Las afirmaciones sobre Can Blai proceden del estudio publicado en 2024 y recogido por la prensa balear.