Hay un viajero al que las guías de «cómo llegar del aeropuerto al hotel» no le sirven: el que no va a un hotel. Su destino es un pantalán concreto de una marina concreta — el velero de chárter que zarpa mañana, el barco propio que pasó el invierno en seco, el yate en el que ya le espera la tripulación. En Mallorca ese viajero tiene donde elegir: solo en la bahía de Palma hay media docena de marinas, y del avión al agua hay, a veces, diez minutos; otras, una hora y cuarto.

Esta guía recorre los puertos y marinas que de verdad importan al que llega a un barco — Palma y su bahía, el poniente de Portals y Port Adriano, Andratx, Sóller, el norte de Alcúdia y Pollença, y el este — con lo que cuenta al aterrizar: cuánto se tarda, qué marina es cuál y qué conviene dejar atado antes de salir de casa. Todo verificado a fecha de septiembre de 2026. Palma vive una reordenación de concesiones: algunos nombres cambiarán de una temporada a otra.

Lo esencial

  • Aeropuerto: Palma (PMI). En coche y sin tráfico: Real Club Náutico y Moll Vell ~15 min, Club de Mar ~20 min, Puerto Portals ~25 min, Port Adriano y Port d’Andratx ~40 min, Port de Sóller ~40 min, Alcúdia ~50-55 min, Pollença y Cala d’Or ~55-60 min, Cala Rajada ~1 h 15.
  • «Palma» no es una dirección: la bahía va de Can Pastilla a Porto Pí. Confirma marina y número de pantalán antes de reservar el traslado.
  • Uber opera en Mallorca; Cabify y Bolt, no confirmados a septiembre de 2026. Taxi con tarifa oficial, bus o traslado reservado.
  • Los ferris no atracan en el centro: en Palma llegan a las estaciones marítimas de Paraires y Poniente, junto a Porto Pí.
  • Chárter solo con contrato y con operador en regla: el Govern inspecciona los puertos cada temporada.

Antes de salir de casa: tres datos que lo cambian todo

  1. La marina exacta y el pantalán. «Tengo el barco en Palma» puede ser el Club de Mar, al oeste, el Real Club Náutico junto a la catedral o un club de Can Pastilla, a cinco minutos del aeropuerto. Pide a tu base, a tu patrón o a tu capitán el nombre de la marina y el número de amarre: es la diferencia entre que te dejen en la puerta o cruzar media bahía con los petates.
  2. La hora real de embarque. En el chárter la fija cada operador; no hay una hora estándar publicada. Organiza el traslado con ese dato, no con el horario del vuelo, y deja margen para el tráfico de verano.
  3. El equipaje manda. Bolsas blandas, nevera, la compra de a bordo: el volumen de un embarque no cabe en cualquier coche. Elige el vehículo por el maletero, no por la tarifa.

Palma: una bahía, cinco puertos distintos

El puerto de Palma lo gestiona la Autoritat Portuària de Balears, que lo describe como el mayor de sus cinco puertos y lo sitúa a 10 km del aeropuerto. Dentro caben mundos muy diferentes, y conviene saber en cuál está tu barco.

El Club de Mar, en el oeste, frente a Porto Pí, es la marina de los grandes: más de 500 amarres y, según el propio club, sitio para barcos de hasta 170 metros. Desde el aeropuerto, unos 20 minutos. Es también el extremo del puerto donde están las estaciones marítimas de los ferris.

El Real Club Náutico de Palma, en la dársena de Sant Pere, junto al Moll Vell y a los pies de la catedral, suma 1.019 amarres. Al lado, el Moll Vell ofrece 26 amarres de 15 a 40 metros a cien metros de la catedral, con aparcamiento para sus clientes. Los dos quedan a unos 15 minutos del aeropuerto. Frente al Hotel Victoria, en el Paseo Marítimo, Marina Port de Mallorca tiene 200 amarres para barcos de hasta 50 metros.

Al este, Portitxol y los clubs náuticos de Can Pastilla son los puertos más cercanos al aeropuerto: entre 10 y 15 minutos. Y quien llega a Palma por el barco y no por las vacaciones —el propietario que va a ver un refit— tiene su sitio en STP, el gran astillero del puerto, que admite barcos de hasta 120 metros.

Un aviso de 2026: los amarres de chárter del Paseo Marítimo y otros espacios del puerto están en pleno proceso de adjudicación de concesiones. Si tu chárter sale «del Paseo Marítimo», confirma con tu operador el pantalán exacto la semana antes de volar.

Y un segundo aviso, para quien llega en ferri: las navieras atracan en las estaciones marítimas de los muelles de Paraires y de Poniente, en el extremo oeste, no en el centro. Mira la estación en el billete: con equipaje, cuenta con taxi o traslado, no con un paseo.

Veleros amarrados en el puerto de Palma al atardecer, con el castillo de Bellver sobre la colina de pinos.
En Palma, la marina y el pantalán cambian el trayecto de diez minutos a veinte. · Foto: Andrés Nieto Porras · Wikimedia Commons · CC BY-SA 2.0

El poniente: Puerto Portals, Port Adriano y Andratx

Al oeste de Palma, en Calvià, están las dos grandes marinas de superyates fuera de la ciudad. Puerto Portals, en Portals Nous, tiene 701 amarres de 8 a 60 metros, con tiendas y restaurantes en el propio muelle; desde el aeropuerto son unos 25 minutos. Port Adriano, en El Toro, reúne 487 amarres de 6 a 80 metros —en verano admite barcos de hasta 100— y dispone de aparcamiento privado; cuenta con 35 a 40 minutos. El corredor lo sirve la línea Aerotib A11 del TIB, que va del aeropuerto a Palmanova, Magaluf, Santa Ponça y Peguera, pero no te deja en el pantalán.

Más allá, el Port d’Andratx, a unos 40 minutos, es de Ports IB y en 2026 estrena gestor en sus instalaciones náuticas; la parte que gestiona directamente el Govern ofrece amarres de tránsito reservables en línea. Es también un puerto con vigilancia reforzada del chárter: en julio de 2026 el Govern hizo allí una operación contra el alquiler ilegal.

La Tramuntana: Port de Sóller

El único gran puerto de la costa noroeste es Port de Sóller, de gestión directa de Ports IB: 465 amarres, 164 de ellos de tránsito, con oficina en el muelle comercial. Desde el aeropuerto son unos 40 minutos por el túnel de Sóller, que es gratuito desde 2017. No hay bus directo: se transborda en la Estació Intermodal de Palma, así que con equipaje de a bordo el traslado reservado es la opción sensata. Es la base natural para navegar la costa de la Serra, la que describimos en Mallorca desde el agua.

El norte: Alcúdia y Pollença

La bahía de Alcúdia es el otro gran polo náutico de la isla. Alcudiamar, en concesión de la Autoritat Portuària, tiene 745 amarres; la APB sitúa el puerto de Alcúdia a unos 50 km del aeropuerto, entre 50 y 55 minutos. El puerto tiene además estación marítima, con la línea de ferri a Ciutadella de Menorca: si encadenas las dos islas, es tu puerta. La Aerotib A32 conecta el aeropuerto con Inca, Alcúdia, Platja de Muro y Can Picafort.

Port de Pollença, a unos 55-60 minutos, combina la parte que gestiona directamente Ports IB con el Reial Club Nàutic Port de Pollença, en concesión. Es la puerta natural hacia Formentor por mar, donde Ports IB tiene uno de sus campos de boyas ecológicas.

El este y el sur: Cala d’Or, Cala Rajada y la Colònia

En el sureste, la Marina de Cala d’Or tiene 499 amarres y queda a unos 55-60 minutos del aeropuerto. Más al norte, Portocolom y Porto Cristo combinan zonas de gestión pública y club náutico, a cerca de una hora; la Aerotib A42 llega hasta Manacor, Cala Millor y Cala Bona. Cala Rajada, en el extremo noreste, está a 1 h 15: Ports IB gestiona 85 amarres y el club náutico otros 130. Y en el sur, la Colònia de Sant Jordi tiene 315 amarres, 37 de tránsito, a unos 45-50 minutos; la Aerotib A51 va del aeropuerto a S’Arenal, Llucmajor y Campos.

Del aeropuerto al pantalán: las opciones reales

  • Bus. La EMT A1 va al centro de Palma (5,00 € el billete de aeropuerto, en efectivo o con tarjeta bancaria) y las Aerotib A11, A32, A42 y A51 del TIB llegan directas a zonas de costa. Ninguna te deja en tu pantalán; para Sóller, Andratx o Pollença hay que transbordar.
  • Taxi. Taxímetro con la tarifa oficial de Mallorca (Decreto 20/2025): 2,50 € de bajada de bandera, 1,20 € por kilómetro de día y un suplemento de aeropuerto de 4,65 €. La carrera mínima desde el aeropuerto es de 16,95 €. En las horas punta de verano, la cola de la parada se nota.
  • VTC. Uber opera en Mallorca y tiene plazas en la zona de llegadas del aeropuerto. Otras aplicaciones no están confirmadas en la isla.
  • Traslado reservado. Precio y hora cerrados desde casa, un vehículo elegido por el equipaje y, sobre todo, un conductor que ya sabe a qué marina vas. En grupo de chárter —seis u ocho personas con petates y compra—, un minibús lo resuelve en un solo viaje. Si tu destino final es un hotel, te sirve mejor la guía del aeropuerto de Palma al hotel.

Ya a bordo: dos reglas que protegen tu semana

Contrata el chárter con contrato. El Govern persigue el alquiler ilegal: en 2026, hasta septiembre, más de 1.350 inspecciones en las islas y decenas de expedientes. El barco en regla lleva su identificador y te entrega contrato; es lo que te protege a ti si algo sale mal.

No fondees sobre posidonia. Está prohibido con carácter general en Baleares desde el Decreto 25/2018. Ports IB tiene campos de boyas reservables en línea en Mallorca —Cap Blanc–Cala Blava, Formentor y Sant Elm— y el Govern ofrece un visor de fondeo y apps como Posidonia Maps para saber dónde echar el ancla sin dañar la pradera. Amarrar sin tocar el fondo es la forma más tranquila de lujo que conocemos.

Según quién eres

  • Llegáis en grupo a un chárter: buscad espacio de verdad. Un minibús resuelve equipaje y tripulación en un solo viaje, y un chófer que conoce la marina os ahorra la vuelta a la bahía.
  • Te esperan a bordo (invitado en un yate): el traslado es parte de la experiencia; que el coche esté a la altura del barco y que el conductor sepa el pantalán antes que tú.
  • Tienes amarre en la isla: lo tuyo son los trayectos de temporada — aeropuerto, astillero, avituallamiento. Y si vienes a ver un refit, el aeropuerto queda a veinte minutos de STP.
  • Encadenas islas: desde Alcúdia sale el ferri a Ciutadella. Nuestra guía de cómo llegar a tu barco en Menorca recoge el otro lado.

Nuestro criterio

El error clásico del que llega a un barco en Mallorca es creer que «el puerto de Palma» es un sitio. Son cinco, repartidos por una bahía entera, y además hay otra docena de marinas por la isla. La recomendación cabe en tres líneas: confirma marina y pantalán, reserva el traslado con la hora real de embarque y elige el vehículo por el maletero. El mar impone su propia calma en cuanto sueltas amarras; que la víspera no te la robe la logística.