Antes de ser una industria, el invierno al sol fue una prescripción médica. En el siglo XIX, los médicos británicos mandaban a sus pacientes de pulmón a pasar el invierno en climas templados, y las islas atlánticas, primero Madeira y después Canarias, se convirtieron en sanatorios al aire libre. En Tenerife, el lugar elegido fue un pequeño puerto del valle de La Orotava. Allí empezó todo.

Lo esencial

  • El Jardín de Aclimatación de La Orotava, hoy Jardín Botánico del Puerto de la Cruz, nació de una real orden de Carlos III en 1788.
  • Turismo de salud británico desde el siglo XIX: inviernos templados para huir del frío y de la tuberculosis.
  • El Gran Hotel Taoro, inaugurado en 1890, fue casino desde 1979 y ha vuelto a ser hotel tras su rehabilitación.
  • Agatha Christie se alojó en el Puerto en 1927.
  • El Lago Martiánez, de César Manrique (1977), cierra el paseo junto al mar.

Un jardín para que las plantas aprendieran a viajar

La idea de Carlos III era práctica: aclimatar en Tenerife plantas de los trópicos antes de llevarlas a los jardines de la península. El resultado, dos siglos largos después, es una manzana de sombra húmeda en la parte alta del Puerto donde los árboles han tenido tiempo de hacerse enormes. Se recorre despacio, por la mañana, cuando el calor aún no aprieta. Es el mejor punto de partida para entender la ciudad: aquí lo exótico llegó antes que los turistas.

Los ingleses del valle

El turismo de salud llegó en el siglo XIX, como extensión de los centros de cura de Madeira, y se difundió sobre todo entre británicos y, después, alemanes. Lo que empezó como estancias de invierno se convirtió en una colonia. Con el comercio del plátano, los británicos se asentaron en el valle y dejaron huellas que todavía se pueden visitar: la biblioteca inglesa, fundada en 1903, y la iglesia anglicana y el cementerio inglés. El Parque Taoro, en la colina, era su lugar de reunión y de ocio.

Caminar por esa parte del Puerto es caminar por una ciudad que se pensó para quedarse meses, no días: calles tranquilas, jardines y miradores sobre el mar. Es otro ritmo, y sigue ahí.

El hotel de la colina

En lo alto del Parque Taoro se levanta el Gran Hotel Taoro, inaugurado en 1890 y ampliado en 1893. Durante décadas fue el gran hotel del turismo de invierno en Tenerife. Dejó de recibir huéspedes en 1975 y desde 1979 albergó el casino. Tras una larga rehabilitación, ha vuelto a funcionar como hotel. Aunque no te alojes en él, el paseo por el parque y las vistas sobre el Puerto y el mar justifican la subida. Para elegir dónde dormir con calma en la isla, ver los hoteles del lujo tranquilo en Tenerife.

La ciudad tuvo visitantes ilustres. El más citado es Agatha Christie, que se alojó aquí en 1927.

Martiánez: el epílogo de Manrique

Bajando hacia el mar, el paseo termina en el Lago Martiánez, el conjunto de piscinas de agua de mar que diseñó César Manrique y que se inauguró en 1977, hoy Bien de Interés Cultural y reabierto en 2026 tras su reforma. Es la otra cara del Puerto: la del turismo de los setenta, resuelto con un respeto por el paisaje que entonces era raro. Para bañarse en esta costa, consulta los charcos de Tenerife.

Cómo recorrerlo

  • Por la mañana: Jardín Botánico, a primera hora.
  • A media mañana: subida al Parque Taoro y paseo por la zona de la colonia británica.
  • Mediodía: bajada al casco, junto al muelle pesquero, para comer.
  • Por la tarde: Lago Martiánez y paseo junto al mar.

Si te quedas más días, La Orotava, a pocos kilómetros valle arriba, completa el viaje; en Corpus, con sus alfombras. Y si buscas mesa con criterio, consulta la alta cocina de Tenerife.

Cuándo ir

El Puerto se pensó para el invierno, y sigue siendo su mejor estación. El norte es más húmedo y fresco que el sur, y por eso más verde. Para saber cómo es la isla de diciembre a marzo, ver Tenerife en invierno.

Nuestro criterio

Puerto de la Cruz no es la Tenerife más nueva ni la más pulida. Es la más antigua en el oficio de recibir, y eso se nota. Quien viene buscando autenticidad encuentra aquí algo que el sur no tiene: una ciudad que lleva dos siglos aprendiendo a acoger a gente que llega a pasar el invierno, sin prisa.

Datos de octubre de 2026, comprobados en Turespaña (spain.info), prensa canaria y especializada (RTVC, Diario de Avisos, Hosteltur, Alimarket) y publicaciones del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias. Horarios y entradas del Jardín Botánico y del Lago Martiánez: consúltalos antes de ir.